Y es que, los trastornos de la personalidad se caracterizan por afectar a las relaciones sociales, generando conductas disfuncionales o alejadas de lo que se espera en una persona. Puedes leer más sobre los trastornos de la personalidad aquí.
No obstante, conviene entender algunas características de estos trastornos, para ofrecer a quienes los padecen, un trato empático y justo.
En el presente post, vamos a conocer algunos de los motivos que llevan a un menor a convertirse en un acosador.
¿Qué es un trastorno de la personalidad?
En palabras coloquiales, padecer un trastorno de la personalidad es desarrollar una serie de rasgos propios, que generan dificultades en áreas importantes como podrían ser los estudios, el trabajo, o las relaciones de amigos o de pareja.
La paja en el ojo ajeno.
Los trastornos de la personalidad son egosintónicos, esto quiere decir que la personalidad se encuentra en sintonía con lo que el sujeto considera como “normal”. Dicho de otra forma, quien padece el trastorno entiende que sus conductas y reacciones son normales, y están justificadas, y por ello las consecuencias destructivas de las mismas son culpa de los demás.
No son cosa de niños.
Los trastornos de la personalidad son comunes.
No es una enfermedad.
Los Trastornos de la personalidad no son una enfermedad, por eso no necesitan una cura. Quienes los padecen deben superar la barrera de la egosintonía, entendiendo que su personalidad les genera problemas, y trabajando para que esta sea en la medida de lo posible, adaptativa a la sociedad.
