Continuamos con los artículos relacionados con el duelo, y su función para aceptar las perdidas, y permitirnos vivir sanamente tras la ausencia irreversible de alguien importante.

En el presente artículo hablaremos de la negación. Esta fase tiende a darse como un mecanismo de defensa inicial, o una sensación de no poder creerse algo tan doloroso de una forma tan abrupta.

¿Por qué se niega la pérdida?

No es casualidad que la negación sea (habitualmente) la primera fase en el duelo. Esto se debe a que suele darse cuando recibimos la noticia de la perdida de forma inesperada, cuando aun no estamos preparados para ello.
Diversos estudios han relacionado la negación y la dificultad de aceptar la perdida, con la ausencia de una preparación previa ante esta situación. Puedes ver dichos estudios en los links que encontrarás a continuación:

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¿En la negación se siente dolor?

Un elemento característico de esta fase, es la dificultad para sentir el dolor al inicio de la misma. Esto se debe a que, como ya mencionamos anteriormente, nuestras emociones dependen en gran parte de nuestra forma de ver las situaciones. Esto es, por ejemplo, que si alguien no es capaz de plantearse que nunca más vera a la persona querida, no puede llegar a procesar lo que ello supondrá, y por tanto no siente que le duela. No obstante, a lo largo de la negación es posible comenzar a sentir dolor antes de superar esta fase.

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La negación puede volver o mantenerse.

Otro aspecto importante es que, esta etapa (al igual que el resto), puede volver a aparecer mientras se están gestionando otras. Por ejemplo, es posible que la persona este sintiendo una profunda tristeza tras la pérdida de un familiar, y encontrarse inmerso en pensamientos como “Todavía no puedo creerme que no esté”, o “Debo levantarme a prepararle la comida”.
Freud también hablaba de esta fase, como un mecanismo de defensa, exponiendo ejemplos tan interesantes como el de los padres que mantenían la habitación de su hijo sin mover ningún objeto, ropa o mueble, desde el día en que este había fallecido.

¿Qué hago si estoy en negación?

La clave es hacer consciente una realidad que puede hacernos daño emocionalmente. Como es obvio, las personas no queremos sufrir, y por eso evitamos (consciente o inconscientemente) aquellas situaciones que pueden hacernos daño, hasta que son inevitables.
La mejor forma de gestionar la negación es ir afrontándola progresivamente, compartiendo tus pensamientos con una tercera persona, o escribiendo las consecuencias de la perdida, y como gestionarlas.

Estoy en mitad de un duelo.

La ayuda psicológica siempre es de gran ayuda para solucionar un duelo. En la consulta de psicología Mayte Rodríguez contamos con la formación y experiencia para ayudarte y acompañarte en estos difíciles momentos.
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