Generalmente, se tiende a creer que las conductas de discriminación física provienen exclusivamente de una persona cualquiera hacia otra, a partir de un insulto o comportamiento que implica una falta de respeto.
Nada más lejos de la realidad, algunas situaciones sociales, suponen una agresión psicológica hacia las personas con un cuerpo grande. A continuación veremos algunas de estas:
La población general.
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Las tallas de la ropa.
Algunas franquicias importantes de ropa, limitan la venta de sus prendas a tallas reducidas, diseñando modelos exclusivos para determinadas medidas o su acceso a la compra online, e impidiendo a personas con sobrepeso adquirir allí sus outfit. Lee el artículo aquí.
El acceso al mercado laboral.
Un estudio pudo comprobar que los hombres con sobrepeso recibian un 26% menos de llamadas para entrevistas de trabajo que quienes tenían un físico normativo. En las ocupaciones femeninas la cifra aumentaba a un 46% total (lee el estudio en el siguiente enlace)
Gordofobia en centros médicos.
La justa realidad.
¿La imagen física es un resultado? Determinados factores externos pueden influir en el tipo de cuerpo: desde aquellas personas que habitualmente se nutren de comida basura y no engordan por su constitución, hasta otras que cuidan su dieta, pero mantienen un cuerpo con curvas por situaciones externas como el consumo de fármacos.
