La fase final del duelo implica poder vivir con el recuerdo y los estímulos relacionados con la persona que has perdido, sin que estos te produzcan aversión. 

El objetivo de iniciar un proceso de duelo debe ser alcanzar la capacidad de que cualquier estímulo relacionado con la persona que has perdido, te genere emociones positivas o neutras.

Para que esto sea posible, todo el proceso tiene que haberte llevado a aceptar la pérdida.

¿Por qué no me duele pensar en la persona que he perdido?

Existen diversas posibilidades. La primera es, que no te duela perder a alguien a quien quisiste, y nunca vaya a dolerte. Esto no te hace peor persona. Mas es probable que estés gestionando la pérdida de forma adecuada, y por ello tu mente no requiera enfrentar un duelo.
Otra posibilidad es que estés ante un bloqueo emocional. En este caso, te aconsejo que te pongas en manos de un buen psicólogo, ya que cuando llegue el momento de enfrentar las emociones que en un futuro aflorarán, necesitarás ayuda.
Por otra parte, también puede ser que ya hayas vivido el duelo, y lo hayas superado. Si esto es así, debes continuar con tu vida, ya que es innecesario y poco aconsejable que no te permitas continuar rehaciendo tu vida.

¿Soy mala persona porque no me duele perder a alguien?

Algunas personas pueden sentirse culpables porque, pensar en alguien que se ha ido ya no les genera emociones negativas. Es normal que, cuando la culpa ante la pérdida nos invade, utilicemos el dolor como una “justa penitencia” que nos alivia la carga de la perdida.
Otra desaconsejable y nociva opción, es que en la fase de negociación concluyamos que el dolor es una buena manera de mantener lo que nos queda de la persona, o incluso de honrar su memoria. Pero, ¿Eso es lo que querría nuestro ser querido?
Como ya vimos en el apartado anterior, si tu mente ya ha superado el duelo, debes continuar con tu vida. No estar mal no significa ser mala persona, sino que has descubierto que mantenerte en ese estado no es positivo ni soluciona nada.

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¿Cómo llego a conseguir que no duela?

La clave para llegar a alcanzar esta fase sanamente, es permitirte vivir las cuatro anteriores.
-Acepta que la persona no está, durante la negación.
-Canaliza tu enfado de manera constructiva, durante la ira.
-Crea rituales y conductas sanas que te ayuden a sobrellevar el proceso, durante la negociación.
-Permítete experimentar la tristeza y desahógate emocionalmente, durante la depresión.
El duelo es un proceso que sirve para poder continuar viviendo sanamente tras sufrir una pérdida. Vivirlo adecuadamente es literalmente hacer una terapia.

No puedo superar el duelo.

¿Sientes que no puedes superar una pérdida? En la consulta de psicología Mayte Rodríguez llevamos 30 años ayudando a personas a recuperar su bienestar y salud mental tras perder a personas queridas. Será un placer ayudarte. Te esperamos.