Como vimos en el artículo anterior, los estudios de Gottman y su equipo a lo largo de cuarenta años, han permitido detectar cuatro conductas altamente destructivas en las relaciones de pareja. 

Es por ello, que debemos trabajar para evitar que estas se conviertan en un hábito.

1-El desprecio.

Este fue el mayor indicador de divorcio según los estudios. Se da cuando la persona infravalora a su pareja, sus opiniones, deseos o necesidades. También ocurre cuando una de las partes le falta al respeto a la otra. Ejemplos:
  • “¿Ya estás hablando otra vez sobre el mismo tema?, ¡eres un pesado!”.
  • “Me da igual lo que quieras… ¿Te has parado a pensar en lo que yo necesito?”.
  • “Recuerdo que mi ex era muy divertida… ella si que me hacía reir”.

2-La crítica.

Se trata de atacar sistemáticamente a la personalidad de la pareja, o al carácter de la misma. En este punto, se debe aclarar que es sano expresar una opinión sincera desde la asertividad. Pero hacerlo de forma agresiva, convierte tu opinión en un elemento de alto riesgo para el funcionamiento y la salud de tu relación. Ejemplo:
  • Mal: “Eres una egoísta, siempre te vas a de fiesta con tus amigas y me dejas solo”.
  • Bien: “Me gustaría que pasásemos más tiempo juntos, últimamente siento que nos hemos distanciado…”.

3-La actitud defensiva.

Se basa en mantener una posición de desconfianza y precaución dirigida hacia tu pareja cuando interactúas con el/ella. Esta actitud genera desconfianza, y aleja a tu compañero de ti, por lo que es aconsejable evitarla. Ejemplos:
  • “Vale, te mentí… Pero tuve que hacerlo porque siempre me presionas…”.
  • “¿Ves?, No puedo confiar en ti… Otra vez insistes en que te cuente mis cosas”.
  • “¿Qué soy demasiado frío?, el problema es que eres una pesada”.

4-La retirada emocional.

Consiste en alejarse emocionalmente de la interacción, lo cual resiente el vínculo afectivo, y hace que la pareja termine distanciándose.
  • “¿Te vas a la cama?, yo me quedo en el salón jugando a videojuegos. Buenas noches”.
  • “…No quiero seguir hablando del tema. ¡Se acabó y punto!”.
  • “Creo que esas cosas deberías hablarlos con tus amigos/as…”
 
(Puedes leer más sobre los cuatro jinetes del apocalipsis de Gottman, en el documento que encontrarás en el siguiente enlace.

Mi relación está en problemas

Si has detectado alguna de las anteriores conductas como algo habitual en tu relación, debéis trabajar en solucionarlo. Una terapia de pareja siempre es una opción acertada, pues os ayudará a determinar cuales son los problemas concretos que padecéis, y os servirá para superarlos, alcanzando de nuevo el bienestar propio de una pareja sana.

Terapia de pareja en Gijón.

En la consulta de psicología Mayte Rodríguez, somos expertos en ayudar a solucionar los problemas de pareja. Con titulación universitaria especializada, y treinta años de experiencia, el bienestar de vuestra relación está en las mejores manos desde el momento en que iniciéis la primera sesión. Os esperamos.