La personalidad es un conjunto de rasgos relativamente inmutables.

Esto quiere decir que, aunque la naturaleza de un individuo no cambia, si puede adaptarse a las necesidades propias del entorno. Por ello, la terapia psicológica enfocada en tratar los trastornos de la personalidad, no busca cambiar a la persona, ni tampoco eliminar el trastorno, ya que no podemos (ni se debería) eliminar la personalidad, y el trastorno en si supone las características de la propia personalidad del paciente.

Puedes leer más sobre este tipo de trastornos en la siguiente artículo. 

En este artículo vamos a analizar los pilares fundamentales del trabajo sobre los trastornos de la personalidad.

1. Evaluación y diagnóstico.

Determinar que hacer exactamente para tratar un trastorno es algo complejo. En nuestra consulta de psicología comenzamos con una evaluación clínica, dirigida a descartar otros trastornos y patologías, diagnosticar el correcto, y desarrollar un plan de intervención eficiente.
Nunca se debería intervenir algo tan delicado como un trastorno, sin un diagnostico profesional y un plan de intervención previo.

2. Aliviar los síntomas.

Los trastornos de la personalidad implican un tipo de cognición y conducta que generan experiencias internas y externas desagradables y dolorosas para el paciente.
El psicólogo busca ayudar a reducir el malestar derivado de los pensamientos o conductas que el paciente mantiene.

3. Adaptar al paciente a la sociedad.

El paciente debería ser capaz de integrarse en su entorno de forma funcional, logrando que mantenga un estilo de vida y relaciones sanas, que le permitan desarrollar y mantener el bienestar. Para lograrlo, es fundamental que el paciente desarrolle un nuevo enfoque más adaptativo, y unas conductas más sanas.

Ejemplos: ¿cómo tratar los trastornos?

A continuación, observaremos algunas partes de los procesos terapéuticos de cada trastorno.
  • Búsqueda de interpretaciones alternativas para modificar las ideas que hacen sentir amenaza y desconfianza en el trastorno paranoide.
  • Exposición gradual para aumentar progresivamente la participación del paciente en eventos sociales, en el trastorno esquizoide.
  • Reestructuración cognitiva para modificar las ideas extrañas que se producen en el trastorno esquizotípico.
  • Control de impulsos para reducir las conductas que se llevan a cabo por ataques de ira en el trastorno antisocial.
  • Técnicas de relajación para reducir la ansiedad a la hora de enfrentar la sensación de vacío en el TLP.
  • Modificación de conducta para reducir los comportamientos excesivamente teatrales en el trastorno histriónico.
  • Entrenamiento en empatía para mejorar la empatía y la comprensión sobre terceras personas en el trastorno narcisista.
  • Entrenamiento en habilidades sociales para mejorar las mismas y fomentar la participación social en el trastorno evitativo.
  • Mejorar la asertividad y con ello la autoestima, para conseguir una reducción de la dependencia, en el trastorno de la personalidad dependiente.
  • Reducir el perfeccionismo y la necesidad de control en el trastorno de la personalidad obsesivo-compulsiva.

Tengo un trastorno y no se que hacer…

Los trastornos de la personalidad afectan de forma directa e indirecta, a la mayoría de áreas importantes de nuestra vida. Contar con la ayuda de un/una profesional con mucha formación y experiencia, es una apuesta segura para vivir satisfecho.
En nuestra consulta de psicología, somo expertos tratando los trastornos de la personalidad. Estaremos encantados de ayudarte. Te esperamos.