Una de las áreas que más se trabaja en las habilidades sociales es la Asertividad.
Los mejores psicólogos sabemos la importancia de desarrollar un estilo de comunicación habitualmente asertivo, y conocemos en que consisten los estilos agresivo, y pasivo, asi como las consecuencias de llevarlos a cabo.
Algunos autores como Olga Castañer ahondan sobre la asertividad en sus obras como “La asertividad. Expresión de una sana autoestima” (puedes leer el libro completo aquí)
Los estilos de comunicación.
Hagamos un breve repaso de los tres modelos básicos de comunicación social:
- Agresivo: consiste en mantener conductas que implican faltar al respeto, ya sean violentas a nivel verbal, físico, o psicológico. También expresar tus pensamientos y sentimientos de forma en que dañan a tu interlocutor.
- Pasivo: se trata de permitir que otros vulneren tus derechos, asi como evitar confesar tus ideas y sentimientos, o mentir sobre los mismos para evitar las posibles consecuencias.
- Asertivo: las personas con este estilo de comunicación expresan con sinceridad lo que piensan y sienten, pero lo hacen de forma en que no dañan a sus interlocutores. Así mismo, defienden sus derechos de una manera diplomática y no agresiva.
Pasivo-agresividad.
Ahora que conocemos los estilos básicos de conducta social, es bueno que conozcamos el cuarto tipo, ese que mezcla la pasividad y la agresividad.
En el estilo pasivo-agresivo también se causa daño, pero se hace de una forma sutil e indirecta. Esta es la clave de la combinación entre ambos estilos: se genera daño (agresivo), pero no se hace de manera directa, sino más bien velada.
Muchos confunden la pasivo-agresividad con la agresividad en si misma, pero no es lo mismo, aunque sus consecuencias sean similares.
Ejemplos de Pasivo-agresividad.
- Las frases tipo “tú misma”, “haz lo que quieras”, o “tu verás…”, generan una sensación de malestar en la persona que las recibe. Son muy utilizadas como forma de manipulación, pues al no tratarse de un daño directo, puede confundir a la víctima.
- La ley del hielo, o crear espacios de tiempo prolongados en los que se ignora a la persona como forma de castigarla, es otra forma de herir sutil e indirectamente.
- Flirtear o coquetear con terceras personas para tratar de generar celos en la pareja o en otra persona.
- Realizar mal una actividad, o trabajo a propósito, con el fin de que no se nos vuelva a pedir que lo hagamos.
- Afirmar que “no hemos mentido”, alegando que “ocultar información no es mentir” cuando nos descubren mintiendo.
- El Neging, o comunicar sutilmente que una persona no nos atrae atacando a sus características físicas o personales. Por ejemplo “bonito corte de pelo, me recuerda un montón al de mi hermanita pequeña”.
- El chantaje emocional, o la subcomunicación de que si nuestro interlocutor no hace lo que queremos, lo va a pasar mal emocionalmente. Por ejemplo: “Sal con tus amigos, no te preocupes, yo me quedaré solo en casa, aburrido…”.
¿Quieres aprender a gestionar las conductas Pasivo-agresivas?
En la consulta de psicología Mayte Rodríguez somos expertos en Asertividad y habilidades sociales, y te vamos a ayudar a que desarrolles un estilo de conducta tan socialmente hábil que tendrás éxito en tus relaciones sociales. Te esperamos.
