Con el fin del verano, muchas parejas solicitan terapia por que han terminado sus vacaciones con problemas en su relación.
Algunos estudios han concluido que, tras periodos de vacaciones como verano o invierno, las parejas tienden a divorciarse más (puedes leer el artículo aquí)
Por ello, en el presente post voy a darte tres consejos para que tu relación no corra peligro en vacaciones.
Tiempo de calidad.
No descuides tu tiempo personal.
Tu pareja se ha enamorado de ti, en parte, por tu identidad. Descuidar tu tiempo, y con ello, lo que te hace ser tu (tu cuidado, aficiones, amistades, etc.), le transmitirá una imagen menos atractiva de ti mismo/a. Dedícate tiempo, cuídate, queda con amigos/as, lleva a cabo tus aficiones individualmente, y sobre todo, no dejes de ser tú. Para ello, es importante que determines que elementos de tu vida son individuales, pero respetan tu relación, de tal forma que solo mantengas aquellos que no perjudiquen el vínculo que tienes con tu pareja. Por ejemplo: emborracharte con tus amigos/as puede ser una conducta que reduzca tu atractivo de cara a tu pareja, o que te lleve a tener comportamientos destructivos. Pero quedar para tomar algo con tus amigos/as sin excederte en el consumo de alcohol puede ser visto por tu compañero/a como una forma de cuidar tu entorno.
