Con el fin del verano, muchas parejas solicitan terapia por que han terminado sus vacaciones con problemas en su relación.

Algunos estudios han concluido que, tras periodos de vacaciones como verano o invierno, las parejas tienden a divorciarse más (puedes leer el artículo aquí)

Por ello, en el presente post voy a darte tres consejos para que tu relación no corra peligro en vacaciones.

Tiempo de calidad.

En ocasiones es más importante la calidad que la cantidad. Pasar tiempo con tu pareja debe ser un placer, pero excederte en el mismo puede llevar a que os saturéis. Disfruta de las diversas actividades que compartirás con tu compañero/a, y no las alargues innecesariamente.
Algunas parejas disfrutan en verano de chapuzones juntos tras tomar el sol, compartir un helado en un paseo, o un refresco y una partida a las cartas. Las actividades no tienen que ser necesariamente costosas u ostentosas, solo satisfactorias para afianzar el vínculo entre ambos.

No descuides tu tiempo personal.

Tu pareja se ha enamorado de ti, en parte, por tu identidad. Descuidar tu tiempo, y con ello, lo que te hace ser tu (tu cuidado, aficiones, amistades, etc.), le transmitirá una imagen menos atractiva de ti mismo/a. Dedícate tiempo, cuídate, queda con amigos/as, lleva a cabo tus aficiones individualmente, y sobre todo, no dejes de ser tú. Para ello, es importante que determines que elementos de tu vida son individuales, pero respetan tu relación, de tal forma que solo mantengas aquellos que no perjudiquen el vínculo que tienes con tu pareja. Por ejemplo: emborracharte con tus amigos/as puede ser una conducta que reduzca tu atractivo de cara a tu pareja, o que te lleve a tener comportamientos destructivos. Pero quedar para tomar algo con tus amigos/as sin excederte en el consumo de alcohol puede ser visto por tu compañero/a como una forma de cuidar tu entorno.

Cuida la intimidad

Los momentos de contacto íntimo ayudan a que el vínculo en la pareja se mantenga, tanto a nivel biológico, como psicológico. La liberación de químicos como la dopamina, oxitocina, o vasopresina (entre muchos otros), así como las atribuciones por condicionamiento clásico y operante, cuando existe una cercacía física, potencian la unión de la pareja.
Es por tanto, muy importante para vuestra relación que mantengáis una cercanía física.
Esto no solo engloba el sexo, sino también, los piropos, o los flirteos con tu pareja.
Las conductas de intimidad, sexo, o romance son vitales para mantener viva “la llama” en una relación de pareja sana, evitando que se enfríe la relación.

¿Cómo cuidar de mi pareja?

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